Suicidio: Menos Estigma y Más Consciencia
El suicidio es un tema profundamente complejo y delicado que afecta a millones de personas alrededor del mundo. A pesar de los avances en psicología, psiquiatría y neurociencias, sigue siendo una de las cuestiones más estigmatizadas y menos discutidas, lo que genera grandes barreras para quienes necesitan ayuda.
Es fundamental abordar el suicidio desde una mirada abierta y compasiva para romper los mitos que lo rodean y fomentar un diálogo abierto sobre salud mental.
Desestigmatizar el suicidio
El estigma alrededor del suicidio suele estar relacionado con juicios o ideas equivocadas. Por ejemplo, algunas personas pueden juzgar o minimizar el sufrimiento de quienes lo contemplan, catalogando sus sentimientos y pensamientos como una «falta de fortaleza» o, incluso como una “manera de manipulación».
Por eso es tan importante recordar que el suicidio no es un signo de debilidad ni un acto egoísta, sino una manifestación extrema de un profundo malestar emocional, muchas veces relacionado con trastornos mentales subyacentes, como la depresión, la ansiedad o el trastorno límite de la personalidad. Es esencial comprender que el suicidio es el resultado de una compleja interacción de factores psicológicos, biológicos y sociales, y que quienes lo contemplan, la mayoría de las veces están buscando alivio de un dolor insoportable.
La prevención del suicidio inicia por su desestigmatización. Es necesario abrir la puerta a este tipo de conversaciones para que cada vez más personas se sientan seguras al hablar de sus pensamientos y sentimientos alrededor de la muerte y el suicidio. Por ejemplo, el simple hecho de preguntar a alguien si ha tenido pensamientos suicidas puede reducir el riesgo, al ofrecer un espacio seguro para que la persona exprese su angustia sin ser juzgada.
Signos de alerta
Son indicadores que podemos observar en nosotros mismos o en alguien más y que nos llevan a pensar que puede haber malestar psicológico o que, posiblemente, se puede estar considerando el suicidio.
Reconocer los signos de alerta es una de las formas más efectivas de prevenir el suicidio. Estos signos pueden ser sutiles o directos, pero conocerlos puede marcar la diferencia. Algunos de los más comunes incluyen:
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- Cambios drásticos en el comportamiento: una persona que solía ser activa y sociable puede volverse retraída o perder interés en actividades que antes disfrutaba.
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- Hablar sobre la muerte o el suicidio: comentarios como «preferiría no estar aquí» o «no veo salida» deben tomarse muy en serio. Incluso si parecen una broma.
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- Despedirse de amigos o familiares: entregar posesiones valiosas o hacer comentarios de despedida pueden ser señales de que alguien está considerando el suicidio.
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- Aumento en el uso de sustancias: un incremento en el consumo de alcohol o drogas puede ser un mecanismo de afrontamiento para quienes lidian con pensamientos suicidas.
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- Aislamiento social: distanciarse de amigos, familia o actividades regulares puede ser un indicador de que la persona está luchando con su salud mental.
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- Cambios en los patrones de sueño: dormir demasiado o muy poco, o tener dificultades para conciliar el sueño pueden ser señales de malestar psicológico.
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- Pérdida de esperanza: expresiones de desesperanza, resignación o sentir que la vida no tiene sentido son signos que también deben tomarse muy en serio.
Factores de riesgo
Son condiciones que aumentan la vulnerabilidad al suicidio, por lo que se hace necesario conocerlos y entenderlos. Aunque no son causas directas pueden contribuir a un riesgo mayor:
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- Historial de trastornos mentales: las personas que padecen depresión, trastorno bipolar o trastornos de ansiedad tienen un mayor riesgo de suicidio.
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- Antecedentes familiares: un historial familiar de suicidio o trastornos mentales puede incrementar la susceptibilidad.
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- Experiencias traumáticas: el abuso, la violencia intrafamiliar o pérdidas significativas pueden llevar a una persona a experimentar pensamientos suicidas.
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- Acceso a medios letales: tener acceso a armas de fuego o medicamentos en exceso puede facilitar la ejecución de un intento de suicidio.
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- Aislamiento social: la falta de redes de apoyo emocional o una vida solitaria también se correlacionan con un mayor riesgo.
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- Enfermedades físicas crónicas o dolor: el dolor físico persistente o las enfermedades graves pueden aumentar el riesgo de suicidio, particularmente cuando la persona siente que su calidad de vida ha disminuido.
La importancia de buscar ayuda
Es fundamental recordar que el suicidio es prevenible. Si bien los factores de riesgo y los signos de alerta pueden ser angustiantes, es importante recordar que existen tratamientos efectivos y apoyo disponible para quien esté teniendo dificultades con su salud mental.
Hablar abiertamente sobre el suicidio puede salvar vidas, y buscar ayuda profesional es un paso esencial para quienes se encuentran en una situación de riesgo. La psicoterapia, la intervención temprana y el apoyo de amigos y familiares juegan un papel crucial en la recuperación.
Si tú o alguien que conoces está lidiando con pensamientos suicidas, no dudes en buscar ayuda. La vida siempre puede mejorar, y nunca es demasiado tarde para levantar la mano y buscar apoyo en otros.
En Mindora, ofrecemos un enfoque integral de la salud mental, donde el bienestar emocional es una prioridad. Si tu o alguien cercano a ti, está atravesando una situación difícil, comunícate con un profesional de la salud mental, hay personas dispuestas a escuchar y ayudar a encontrar una salida al dolor. Contáctanos aquí.
Líneas de atención en el país
En Colombia, hay líneas de atención gratuitas para quienes necesitan apoyo en momentos difíciles o están buscando ayuda para superar pensamientos suicidas:
- Bogotá:
Línea Psicoactiva Distrital:
Línea telefónica gratuita: 018000 112 439.
Línea de WhatsApp: 301 2761197.
Skype: @linea.psicoactiva
Buzón psicoactivo: linea.psicoactiva@gmail.com.
LÍNEA 106 “El poder de ser escuchado”.
Chat por WhatsApp: 3007548933.
También puedes comunicarte marcando gratis desde cualquier celular o telefono fijo el número 106.
• Barranquilla:
Línea de la Vida: 3399999 – 3153002003.
Línea ALBA 195.
• Medellín:
Línea Amiga: 4444448.
• Cali:
La línea 106 del Departamento.
• Nariño: Recepción de llamadas y mensaje a WhatsApp a través del número 3178054329.
Puedes consultar el listado completo de las líneas para atención por ciudades Aquí.
David Velásquez
CPOO y Cofundador @Mindora
Mg en Psicología Clínica
Psicoterapeuta Gestalt


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